Punto de vista de Laila
Jason y yo decidimos que, por el momento, era mejor seguirles la corriente, así que acatamos las indicaciones del sirviente y nos dirigimos a la terraza a esperar mientras los demás asistentes terminaban la carrera de lobos.
Aún no habíamos visto al Alfa licántropo Richard, pero algunos de los otros invitados en la terraza, que también se habían quedado atrás, murmuraban emocionados sobre su reciente aparición para liderar la carrera.
Caminamos hasta nuestra propia mesa