—Debes organizarla por orden alfabético —me explicó Alejandro—, así quedará más organizada, y no lo hagas a mano, ve a las oficinas y pide que te presten un computador para que lo pases a Word, después lo imprimes y lo pones en la carpeta. ¿Entendido?
—Sí, claro —cerré la carpeta blanca—. Muchas gracias.
En aquel momento escuchamos que la puerta del salón se abrió de un portazo, algo bastante raro que nos hizo alzar la mirada de inmediato. Eran las cinco y media de la tarde, así que no había ni