Mundo de ficçãoIniciar sessãoCon el pasar de los días, a la salida del trabajo mis ojos trataban de buscar a mi madre disimuladamente, y, cuando la veía irse con aquel andar tranquilo y cabizbajo, sentía que algo dentro de mí se calmaba y al mismo tiempo se retorcía. Quería correr a ella y abrazarla, pedirle que se quedara conmigo un rato, al menos unos minutos.
Aquel sentimiento fue creciendo con el pasar de los días, un nudo en mi garganta se fue formando de a poc







