XXXIV. Yo no soy tu tía
Pero en ese momento y antes de que Ailsa pudiese sentirse llena de felicidad, porque Matt estaba enamorado de ella, una llamada telefónica llegó al móvil de Matthew, de la enfermera de su abuelo.
Enseguida, preocupado, recogió la llamada y escuchó con angustia lo que la mujer le informaba.
Su abuelo, Angus Campbell, el antiguo patriarca, había fallecido.
Ailsa vio como Matt se tambaleó de repente y se puso pálido.
Enseguida lo apoyó y Matt la miró con ojos rojos.
- El abuelo… él… ha muerto- l