XXVI. En busca de la verdad
Cuando Erin salió finalmente de su oficina, luego de haberse calmado de su ataque de lágrimas, Matthew se quedó un largo rato, sentado pensativo.
De alguna manera, todo se sentía tan increíble, pero Erin sí parecía dolida y afectada.
Matthew esperaba que no lo estuviese engañando, para justificar su huida, a estas alturas.
Sea como sea, lo iba a averiguar y si no era Erin, entonces quería saber la identidad de esa mujer con la que se acostó esa noche.
Había pasado mucho tiempo, pero recordaba m