VI. La falsa Sra. Campbell
Cuando Ailsa se levantó, no encontró a Matthew en la cama, le dio un poco de vergüenza, el haberse quedado dormida hasta tan tarde, pero es que estaban muy agotados física y mentalmente.
Callum se despertó con su movimiento, frotándose los ojitos.
Habían dormido como nunca, siempre tenían que acomodarse Ailsa y él en una pequeña camita y por eso la costumbre de dormir tan juntos.
Pero este colchón era la gloria, comparado con el que tenían con bultos incómodos y muelles casi a punto de perforar