IX. No me culpes por ser cruel
Al final, todo el desagradable incidente les quitó hasta las ganas de divertirse, pero el tiempo apremiaba y eran necesarias las compras.
Así que la dependiente vio con tristeza y arrepentimiento, como su jugosa comisión se iba, cuando Matthew dijo que ya no quería comprar en esa boutique y se fueron para otra más grande.
- Por favor, quiero que le prepare todo tipo de cambio de ropas, desde las cotidianas, hasta combinaciones para cenas, convites, reuniones de negocios, cócteles, absolutamente