POV: Mila
La torre Frederic no me impresiona. A estas alturas debería darme puntos de fidelidad.
He pasado más horas de mi vida entre estos ascensores y el piso treinta y uno que en mi propio departamento. Lo nuevo no es el edificio; es el pase que me colgaron hoy.
“Ala médica. Acceso excepcional.”
Traducción: vamos a dejarte ir donde normalmente no dejan respirar a nadie sin apellido caro.
El guardia camina delante de mí, muy recto, como si yo fuera un paquete frágil y no una analista beta con zapatillas gastadas.
—No hace falta escoltarme como si fuera a robarme un monitor —le digo.
—Protocolo, señorita —responde sin girarse.
Señorita. Me río por dentro. Si supiera los correos que he borrado por error en sus sistemas…
El ascensor sube rápido. Conozco el camino a recepción, a Sonata, a cafetería. Pero el botón del doce casi nunca se enciende. Hoy sí.
Cuando se abren las puertas, se nota la diferencia. Menos ruido de oficina, más silencio caro. Menos olor a café, más desinfectante. Y d