Marie enojada y frustrada lanzo el teléfono hacia la pared rompiéndolo en mil pedazos mientras caminaba nerviosa de un lado a otro debía pensar rápido en algo si quería evitar la furia de su esposo.
Raphael llego a su apartamento entrando con Amaliet en brazo y dirigiéndose a la habitación dejándola sobre la cama
-¿te hicieron algo?
Ella negó comiendo la cabeza realmente no habían llegado hacerle nada pero aun así fue traumático lo que había vivido
-¿Por qué no usaste tu magia para liberarte?
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