A la mañana siguiente Amaliet abrió los ojos encontrándose de frente con el rostro dormido de Raphael tenía que reconocer que era una hermosa imagen la que tenía frente a ella en su corazón se sentía feliz de que fuese esa la primera imagen en ver al abrir sus ojos, seria genial si todas las mañana pudiese levantarse con esa imagen pero sabía que era demasiado pedir para ella, aun así disfrutaría un momento de poderlo ver dormir a su lado aunque fuese por una vez más.
Amaliet llevo una mano a