Enfrentamientos. 2
Aileen parecía tranquila, distraída revisando algo en su celular, sin embargo, de repente, su cuerpo se tensó, guardó el teléfono en un movimiento brusco, tomó su botella de agua y, con aparente nerviosismo, la metió dentro de su mochila, pero volvió a sacarla, Leo arqueó una ceja.
— ¿Qué pasa? — preguntó en voz baja, inclinándose hacia ella.
— Nada. — Aileen sonrió.
Leo no le creyó, pero no tuvo tiempo de insistir, la puerta del salón se abrió de golpe y el murmullo de los estudiantes se apagó