Aventuras. 5
El corazón de Aileen dio un vuelco, sin hacer ruido, se escondió ligeramente detrás de un puesto cercano, asegurándose de que nadie más la viera, y mucho menos Leo o sus amigos, su respiración se aceleró, y aunque su instinto le decía que debía actuar, sabía que no podía levantar alarma innecesaria.
— ¿Todo bien? — preguntó Leo desde atrás, mientras pagaba — Pareces distraída. — Aileen forzó una sonrisa y negó con la cabeza.
— Sí, solo estoy decidiendo cuál me voy a comer primero. — Leo frunció