—Javier, ¿quieres matarte bebiendo así? ¿No ves que todos estamos preocupados? —su amigo sujetó la botella—. Acabamos de llamar a Camila, viene en camino. Por favor, deja de beber.
De repente, Javier sintió un profundo desprecio por el nombre de Camila. Empujó a su amigo y arrojó la botella contra el suelo.
—¿Quién les pidió que la llamaran? ¿Yo se los pedí?
—Es tu novia, ¿a quién más podíamos llamar?
—¿Mi novia? —Javier rio con amargura—. ¿Acaso no saben quién es mi verdadera novia?
Los amigos