Los vecinos llamaron a administración por el escándalo, y así se enteró de que Alejandra se había mudado y puesto el apartamento en venta.
¿Adónde se fue? ¿Seguía en Puerto Céfiro? ¿Volvería alguna vez? Javier no sabía nada. Solo tenía un pensamiento que lo aterrorizaba como una bestia acechando en la oscuridad: había perdido a Alejandra. Quizás la había perdido para siempre.
Todas las mentiras y manipulaciones de Camila y su madre contra Alejandra salieron a la luz. Hasta los sirvientes de los