Angeles se estiro en una suave cama, se asustó un poco al no saber dónde estaba, poco a poco las imágenes de lo que paso le recordaban lo que habia hecho con Columbus cegada por los celos de verlo con otros, omegas, se maldecía ¿Por qué diablos su corazon y mente la traicionaban asi?
—Veo que despertaste
—¿Qué hacemos aquí?
—No quise llevarte a la casa en ese estado, estabas incontrolable anoche Angeles
—No quiero hablar ahora Columbus
—Lo imagine, aquí está tu ropa, te hice traer un conjunto nu