Bautista se levantó temprano, al parecer nunca durmió, sé que lloro sus ojos estaban hinchados y rojos, se vistió pulcramente, tomo una taza de café cargado sin mirarme, sabía que estaba ahí y seguía sin mirarme
—Iré solo, no tienes que acompañarme
—No te dejare ir solo, no estas bien, en tu estado no es recomendable, además podrías descontrolarte, yo estaré a tu lado para calmar cualquier situación que se llegue a formar
—Te dije que iré solo, no necesitaras calmar nada, solo tomare mi ropa y