Columbus vigilaba el sueño de Angeles sin siquiera moverse, no comía o dormía por estar al pendiente de su omega, nada le importaba solo Angeles, el doctor tuvo que reprenderlo, tuvo que ponerle un suero de vitaminas y obligarlo a descansar, obvio que, al lado de su omega, él no se movería de esa habitación
—¿Qué paso con él? ¿Por qué cambio tanto?
—Te dire matasanos que esa omega lo cambio por completo, mi hijo aprendió a amar gracias a ella
—No creo que pudiera domar a esta fiera, se ve frági