Por Débora
Entré a mi casa y tenía miedo que mi madre me huela el olor a semen y a sexo, por lo que rápidamente, antes de saludarla, me serví gaseosa.
Al menos mi aliento iba a ser dulce.
-¡Mi vida!, Te felicito…¿Sabías que te iba a proponer casamiento?
Me dice abrazándome.
Le devuelvo su sentido abrazo y siento todo su cariño y también su emoción.
Mi madre siempre me apoyó y me acompañó, también lo hizo mi padre.
-No,fue una sorpresa y me encantó.
-Claro, es lo que me pareció, también me alegr