Por Gonzalo.
Débora no quiso ir conmigo al casamiento, yo sabía que estábamos en la misma mesa.
En la iglesia, me acerqué para saludar a sus padres y le planté un beso en la boca a ella.
No puede ser que el contacto que tenga con mi mujer, sea robándole besos.
En el salón, cuando llegó, yo ya no me despegué de ella, había un amigo de mi hermano que no dejaba de mirarla, yo estaba bastante molesto, espero que ni se acerque a nuestra mesa.
Cuando Debi se sacó la capa, realmente se me cortó la res