Por Gonzalo.
Niega con la cabeza mientras que con sus manos se seca las lágrimas.
El domingo me desperté con mucha tristeza, muy ansioso, dormí poco y mal.
Mi cama olía a Debi, no entiendo qué sucedió, pero ella llegó a mi alma, más allá de lo que le decía a mis sentidos.
No puedo ni quiero dejar de pensar en ella.
Fue chiquilina cuando tomó esos shot de tequila, pero yo mismo me tomé un par de whiskys por la frustración que sentía cuando ella se fue, tenía ganas de reclamarle por su vestimenta