El día del matrimonio se acercaba y Alessandro mantenía su postura impenetrable. Ocultaba sus verdaderas intenciones con una maestría que solo alguien como él podía lograr. Sabía que la mejor manera de vengarse de Nikolai era a través de Anya, su preciosa hermana, una de sus debilidades. Alessandro la haría suya, la mantendría bajo su control y, cuando fuera el momento justo, la destruiría poco a poco.
Pero en la mansión de los Volkov, se libraba una batalla silenciosa. Leonard no estaba dispues