Sarah
Cuando lo escucho hablar así, siento algo, me siento más viva. Tengo la impresión de que ella me ha dado el valor que me ha faltado durante años, o soy yo quien ha decidido tomar las riendas para que estos dos hombres no se me escapen. Son míos, me han elegido. Así que debo mostrarles quién manda aquí.
- Estoy lista, podemos irnos.
Lo levanto con determinación y abro la puerta, soy recibida por mis prometidos, ¡son tan guapos! ¿Es cierto que estos dos hombres hermosos son míos? Tengo que