Tara
- Suéltame, ¿quieres matarme?
Él me sostiene del cuello, comienzo a debilitarme. Es entonces cuando me lanza al suelo.
Él me sobrepasa con su tamaño, me agarro la garganta, el idiota, iba a matarme.
Se va a la ducha y me llama:
- ¿Qué haces todavía ahí? Ven a quitarme la bala que tienes alojada en mi muslo.
Lo encuentro allí y rasga su pantalón. Miro sus muslos, ¡son tan fuertes!
- ¿Puedo saber qué has parado? Acércate.
Él abre un cajón y saca el material de primeros auxilios. Lo abro y to