CAMERON
AÑOS ATRÁS
La realidad era que los privilegios existían si tus convicciones mentales y emocionales cuajaban con esas condiciones de vida que se llamaban así. Si no era de esa forma, no eras muy diferente de los demás que se llamaban «menos privilegiados», aunque sí debías soportar ser criticado por eso.
¿Cuándo quise convertirme en Rey? Nunca en realidad, pero quizás el cansancio me venció y terminé aceptando que no tenía escapatoria. ¿O sí?
Una mente de quince o dieciséis años no de