LAURICE
Me daba mucho gusto que mamá y Lid estuvieran aquí después de un tiempo. Sí, mamá y yo no estábamos en los mejores términos del mundo, pero pensaba que no era nada que no tuviera arreglo; sin embargo, me quedó una gran amargura después de esa simple cena.
—Entonces, ¿te estás quedando en los departamentos principales del Palacio? —me preguntó Lidwien.
Ella estaba más pálida de lo que la recordaba, pero es que vivía sola desde hacía un tiempo y no nos veíamos mucho, también llevaba el pe