El ambiente en la oficina parecía tranquilo, pero Laura podía sentir una tensión latente. Desde su regreso, había notado ciertos cambios sutiles en el comportamiento de Clara. Sus miradas, antes indiferentes, ahora parecían estudiarla con precisión, como si estuviera esperando el momento exacto para atacar. Laura no le daba demasiada importancia, pero sabía que la rivalidad entre ellas no era cosa nueva.
Alex llamó a Laura a su oficina por la mañana. Con un gesto amable, le entregó una carpeta