97. Una divertida ducha, una nostálgica visita y propuesta oficial
Los días pasaron y las mejoras en la recuperación de Jack eran bastante notables, incluso podía ya tomar una ducha, aunque necesitaba de la ayuda de sus escoltas para trasladarse a la tina.
— Estoy bien, puedo solo — se quejó, un tanto frustrado por sus limitaciones físicas.
Kira estaba bajo el marco de la puerta, cruzada de brazos y sonriendo sin poder evitarlo. Era un terco por naturaleza, y así se quejaba de ella, ja.
— De aquí me encargo yo — les dijo a James y a Kiliam, que tampoco se habí