69. Un bebé sano y unos amigos de visita
Una vez llegaron a la clínica, los recibió la recepcionista, que pronto fue informada de que la ginecólogo que iba a atenderla tuvo un percance de última hora, pero que el doctor Valente iba a tomar sus pacientes de las próximas dos horas.
Ella no vio inconveniente, a diferencia de Jack, que el neandertal que habitaba en él hizo acto de presencia y no le gustó para nada que otro hombre la revisara.
— Señor, señora Akerman — les dijo el doctor Valente cuando abrió la puerta del consultorio —. Pa