18. ¿Qué estás comenzando a sentir por ese hombre?
— ¿Está lista? — la voz de Jack la sorprendió de repente. Él estaba bajo el marco de la puerta de su oficina y parecía llevar un rato allí; guapísimo como siempre.
— Lo siento, no lo vi — pasó un trago en seco y se incorporó fuera de su silla ejecutiva. Observó el reloj en su escritorio solo para descubrir que debía presentarse a la cita con el juez en una hora.
Todo el asunto de Lancaster no había hecho más que ponerla nerviosa, incluso trabajar le costó un par de errores que Jack no solo dejó