Capítulo 51. Parte 2 – El filo de la mentira
Alexia:
Ha sido una tarde agradable... ¿Qué digo? ¡Maravillosa! Máximo me ha consentido en todos mis caprichos. He comprado vestidos hermosos para Pascal y todo de la mano del hombre al cual amo, lo que me hace sentir entusiasmo por todo lo que viene. Con Amelia no tuve la oportunidad de hacer nada de esto. Ahora que tengo los recursos y el apoyo de Máximo, no dudo en comprar compulsivamente, intentando llenar el vacío que me dejó el haber sido madre tan joven, sin posibilidad alguna de realizarme.
Después de enviar al chofer con el guardaespaldas a dejar las bolsas al auto, decido que ya basta de compras. Tengo los pies hinchados y he ido al baño mil veces; le agradezco a Máximo por ser tan comprensivo en este sentido.
—Adivina qué... —digo con cara de disculpa.
—¿Quieres ir al baño? ¡No te lo creo! —bromea él, con una sonrisa que me desarma.
—¡Qué gracioso! No te gustaría estar en mi lugar, cargando este peso todo el día.
—Tranquila, es broma —dice atrayéndome hacia él con suavidad.