Capítulo 42. Parte 1 - Primeros latidos
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Le grito a mi chófer que vaya más rápido; Alexia llora entre mis brazos y aún no entiendo qué está pasando. Solo sé que debo darme prisa. Llegamos a la clínica; la tomo en brazos y avanzo a toda velocidad por los pasillos. Una enfermera sale a nuestro encuentro y nos ofrece una silla de ruedas. Hago que Alexia se siente y corremos hasta una ancha puerta, donde nos detienen.
Alexia se aferra a su vientre y me suplica que no la deje sola. Sin embargo, no puedo hacer nada al respecto. Me quedo a la espera de información.
No puedo creer lo que estoy viviendo. Camino de un lado a otro, paso las manos una y otra vez por mi cabello, sin entender nada. Intento tranquilizarme y decido llamar a Mariano; necesito su apoyo.
—Mariano —digo con un hilo de voz.
—¿Qué pasa? —responde del otro lado.
—Estoy en la clínica con Alexia.
—¿¡Qué!? —exclama—. ¿Cómo que estás con ella? No entiendo... ¿estás bien? ¿Por qué estás con esa mujer?
—Yo estoy bien. La que está mal es ella. Maribel la golpeó y