Capítulo 21. Parte 1 - Orgullo desquebrajado
Orgullo desquebrajado. Parte 1
Alexia:
Me quedaría eternamente observando a Máximo dormir. No quiero que despierte; deseo que se quede a mi lado para siempre. Me acerco y lo abrazo, acaricio su cabello, recordando la magnífica noche que me ha regalado. Cierro los ojos, atesorando cada segundo. Creo que no podría vivir sin sus besos y caricias, pues está despertando a una Alexia que no había visto jamás. Me hace sentir vulnerable, y lo que es peor: me está haciendo daño. No deseo ser lastimada, y sospecho que voy directo hacia ese destino.
Sus ojos se abren lentamente hasta encontrarse con los míos, regalándome una sonrisa hermosa que ilumina mi día. Me acerco a sus labios y lo beso con dulzura, hasta que vuelvo a caer en la cuenta de que no me pertenece. Sin embargo, estoy decidida a arrancarlo de los brazos de Maribel, cueste lo que cueste.
«¿Quién diría que llegaría a desear más a un hombre que a mis propias posesiones materiales?»
—¿Qué pasa? —pregunta.
El corazón se me acelera ta