Mundo ficciónIniciar sesiónErick estaba completamente rígido ante esta imagen, el celeste de sus ojos eran dos glaciares. Conocía a la perfección cada gesto de esa mujer rellena de grandes curvas que creo, porque eso era lo que la mente de Erick gritaba, Linda era suya, ayer, hoy y en todo su futuro, él la creo, la moldeo a su gusto y nadie más la podía tener.
En el momento que Williams lo observo supo que pasaba algo raro, y supo que Samara nunca fue el porqu&eacut







