42 La reina.
Mientras Williams y Linda se perdían en una nebulosa de placer y lujuria, fuera de la oficina el ambiente era completamente extraño, los gritos de placer de ambos inundaban el exterior y mientras el custodio de Linda optaba por recordar cada una de las reglas aprendidas en su entrenamiento para mantener la calma y la sangre fría, la asistente quedaba sola ya que su nueva amiga salía de aquel lugar sintiendo más que pena, ya que estas personas sentían que eran ellos lo que estaban invadiendo la