Capítulo 27. Lo siento.
Luego de la afirmación de Mía, Meghan fue arrastrada por los hermanos Ferreira y Harrison al cine. Luego de compartir una película acorde a la edad de Mía, fueron a cenar.
Meghan trató de no pensar más en el problema de Paul, aunque resultaba imposible no hacerlo con la amenaza de Ray sobre su cabeza; sin embargo, preocuparse hasta perder la cabeza no era una solución. Ahora debía pensar en la manera de pagar de una u otra forma la ayuda que los hermanos de Patrick le estaban ofreciendo.
—Sigue