Capítulo 58. Te amaré toda la vida
Astrid suspiró y dejó el móvil sobre la mesa, miró con discreción la hora en su reloj de pulsera, todo para no pensar en la reciente foto publicada por uno de los diarios más importantes de Nueva York. Era Patrick besando a otra chica, no había tenido oportunidad de verle el rostro, pero podía imaginar de quien se trataba.
—¿Estás bien?
Astrid levantó la mirada para encontrarse con los ojos claros de Fabio, él se sentó a su lado y le dio un ligero apretón de mano.
—¿Lo has visto? —preguntó para