—De nada, entonces preciosura, ¿Tienes novio? —toma su mano y le deja un papelito.
—Pues si lo tiene —dice una voz conocida detrás de ella y el chico se asusta, ella se voltea y ve a Ale molesto.
—Lo siento jefe, no sabía. —Y se va un poco avergonzado, ¿Jefe? Sam lo mira mal.
—¡Genial! Ya lo corriste con tus estúpidos celos, ¿Qué demonios te pasa? —Ella también se puso molesta.
—¿Yo? ¿A ti qué te pasa? ¿Qué haces aquí? Deberías descansar como te dijo el doctor. —Se cruza de brazos.
—¿Descansar?