Capítulo 43: Rabia intravenosa.
••Narra Charlotte••
Los párpados me pesaban al igual que las extremidades. Sentía mi cuerpo como si hubiera sido rellenado con plomo.
Podía escuchar un goteo constante que no se detenía y me vi en la obligación de abrir los ojos. Me encontré con un suero conectado a un macrogotero y a una intravenosa clavada en la piel de mi mano.
¿Qué carajos me estaban poniendo?
Observé a mi alrededor.
Estaba sola, pero seguía en la habitación, bajo sus dominios.
Intenté reincorporarme, pero fue un gran err