Capítulo 52 — Agitado corazón
Narrador
Como acordaron al terminar la hora laboral, Eira estaba dispuesta a esperar a Adams para tomar el café que la invitó, pero al salir se llevó la gran sorpresa de que lo encontró fuera de la oficina, junto al elevador, viéndose tan malditamente apuesto como siempre. Con su traje a la medida, su presencia imponente y esa mirada que la paralizaba por su intensidad.
— Hasta mañana, que pasen buenas noches.
Despidiéndose de su asistente y una de las pasantes que