Capítulo 53— Pronta partida
Narrador
Un par de días después, con sus labios apretados y agitando el lapicero en su mano, incapaz de concentrarse, Rachel no podía trabajar. Tras ese minúsculo beso que compartió con Iker, el cual posiblemente no significó nada para él, ella removió lo que creía muerto, sentimientos que no deseaba sentir. Pensaba que estar enamorada del ex de su mejor amiga era una traición. Que tal vez en su momento cayó en la tentación y pasó un par de noches con él, pero ahora