Capítulo 28
Emma
Cerré el grifo, me envolví en una toalla grande y salí del baño. Esperaba que él se hubiera ido, o al menos que estuviera abajo. Pero no. Dominic seguía ahí, de pie en medio de la habitación, con los brazos cruzados y esa mirada intensa que me recorría entera. Y en la puerta abierta del pasillo había dos mujeres. Dos mujeres que no había visto nunca. Llevaban bolsas grandes, cajas envueltas en papel elegante y bandejas cubiertas que olían a comida recién hecha y muy deliciosa
—P