Capítulo 51
Maya
La camioneta de Jeff se detuvo frente a la casa.
Estaba… algo nerviosa.
Al bajar, tomé una gran bocanada de aire. Ya no era el aire estancado de la ciudad, cargado de humo y gente. Este aire tenía peso, tenía vida.
Mi padre estaba en el porche. Su sola presencia parece ocupar todo el espacio disponible. Caminé hacia él con el diploma todavía en la mano, esperando ese reconocimiento que me había ganado tras años de estudio. Él bajó los escalones y me envolvió en un abrazo brusco,