15. Por primera vez
15
Seraphina
—Voy a cambiarme —murmuré sin mirarlo, bajando la cabeza mientras me daba la vuelta y desaparecía por el pasillo.
Sabía que mi rostro era un desastre: las lágrimas secas, los ojos hinchados, la piel roja. No quería que me viera así. No quería que él viera cuánto dolía.
Me puse lo primero que encontré: unos jeans viejos, una camiseta básica y mis tenis desgastados. Me recogí el cabello con una liga floja, respiré hondo y salí caminando hacia la puerta sin cruzar miradas ignorando la