67.
RAQUEL
Las primeras horas en que me quedo sola intento convencerme de que todo está bien. Me muevo por el departamento con esa energía nerviosa que no sabe a dónde ir: ordeno algo que ya está ordenado, acomodo un cojín que no estaba mal, miro el reloj más veces de las que puedo contar.
Michael debería estar llegando pronto. O al menos llamando.
Me digo que no pasa nada, que tal vez se retrasó un poco, que el tráfico, que una reunión inesperada. Incluso me preparo un té como si eso pudiera calm