20.
Michael
Llego a casa con una determinación tensa, incómoda, que me ha acompañado todo el camino. He ensayado mentalmente lo que voy a decir, las palabras exactas para trazar un límite, para pedir una conversación seria, definitiva. No una pelea más. Una verdad.
Aparco el coche y, por un instante, todo parece normal. Demasiado normal.
Abro la puerta.
El silencio me golpea primero. No es el silencio habitual de la casa cuando Sara está descansando o leyendo en alguna habitación. Es otro. Uno espe