12.
SARA
Salgo de la casa con el bolso colgado del hombro y una sensación incómoda instalada en el pecho, como una astilla que no logro sacar. El aire de la mañana está limpio, casi agradable, y me irrita que el mundo siga funcionando con normalidad cuando algo dentro de mí empezó a torcerse. Cierro la puerta con cuidado, sin hacer ruido, como si Michael pudiera escuchar incluso mis pensamientos.
No miro atrás.
Mientras camino hacia el auto, la escena de la habitación se repite una y otra vez. Mic