110.
MICHAEL
La excusa sale demasiado rápido, casi automática, como si llevara horas practicándola en mi cabeza.
—Voy a salir un momento… faltan pañales y leche.
Raquel levanta la vista desde el sofá, con Simón apoyado contra su pecho y Sarah dormida en el moisés a su lado. Me observa unos segundos, como si intentara descifrar algo más detrás de mis palabras, pero al final solo asiente con una pequeña sonrisa.
—Está bien… no tardes.
Hay algo en su tono que me aprieta el pecho.
No porque sospeche.
S