Cap. 209: El último cabo suelto destruido.
Al llegar a la oficina de la organizadora de bodas, Dominic tomó la iniciativa desde el primer segundo. La mujer los recibió con varios catálogos gruesos y muestrarios de telas sobre la mesa, pero Dominic ni siquiera esperó a que ella empezara con su discurso habitual.
—Quiero lo mejor para Grace —sentenció Dominic, sentándose en el sillón y acercando uno de los catálogos de flores—. No me importa el presupuesto. Ella debe tener la boda de sus sueños, exactamente como se la imagine.
Grace lo mi