Cap. 180: Negocios turbios.
—¿Ahora? —preguntó ella, aún con la respiración agitada y apoyada en su hombro—. Luego de lo que acaba de pasar entre nosotros, ¿tenemos que hablar?
Maxwell la miró fijamente, con la sombra de la culpa ensombreciendo sus facciones.
—Sí. Es importante, Sarah. No puedo seguir ocultándotelo.
Ella lo escrutó por un segundo, sintiendo cómo la calidez del momento se evaporaba de golpe. Se levantó del sofá y recogió del suelo su ropa interior y su blusa para ponérselas a toda prisa. Luego, tomó de la a