Cap. 156: Un nuevo ataque.
Dominic observó a su padre derrumbado en la silla, sintiendo que una mezcla de lástima y una amarga comprensión le suavizaba la rigidez del rostro. Era la primera vez en su vida que veía a ese hombre tan expuesto, despojado de la opulencia de los Pierce, reducido a pura culpa. Dio un paso al frente y le puso una mano firme en el hombro.
—Cálmate, papá —le dijo Dominic, con una voz baja pero decidida—. Ya estoy haciendo lo posible por conseguir un corazón. Grace está moviendo todos los contactos